Cómo limpiar una impresora: rayas, atascos y cabezales secos

Impresora de oficina
Índice
  1. Antes de nada
  2. Si imprime con rayas o le faltan colores
    1. 1. Empieza por el software
    2. 2. Limpieza manual del cabezal
  3. Si arrastra mal el papel
  4. Limpieza general
  5. Impresoras láser: ojo con el tóner
  6. Lo que más alarga la vida de una impresora
  7. Cuándo ya no compensa
  8. En resumen

Una impresora que deja rayas, que arrastra dos hojas a la vez o que imprime con colores apagados casi nunca está averiada. Está sucia. Y lo que más averías provoca es, paradójicamente, usarla poco: el cabezal se seca y la tinta se solidifica dentro de las boquillas.

Con quince minutos de limpieza se recupera la mayoría de los casos sin pedir repuestos ni llamar a nadie.

Antes de nada

  • Apágala con su botón, no desconectando el cable. El apagado correcto deja el cabezal aparcado y sellado; cortar la corriente lo deja al aire, y eso es precisamente lo que lo seca.
  • Desenchúfala de la red antes de limpiar nada por dentro.
  • Nada de alcohol ni disolventes en carcasas de plástico: las vuelven mates y quebradizas.
  • Nada de aire comprimido a presión dentro: empuja el polvo hacia los mecanismos.
  • Ten papel de cocina a mano. La tinta mancha y no sale de la ropa.

Si imprime con rayas o le faltan colores

Es el síntoma más común en impresoras de inyección, y el culpable es el cabezal con boquillas obstruidas.

1. Empieza por el software

Toda impresora tiene, en su menú o en el programa del ordenador, las opciones de «comprobación de inyectores» y «limpieza de cabezales».

  1. Imprime primero la página de prueba de inyectores: es una rejilla de líneas de colores. Los tramos que falten te dicen exactamente qué boquillas están tapadas.
  2. Lanza una limpieza de cabezales.
  3. Vuelve a imprimir la prueba.
  4. Repite como máximo dos o tres veces.

Lo de «máximo tres» es importante: cada ciclo de limpieza gasta una cantidad considerable de tinta. Encadenar diez limpiezas puede vaciarte un cartucho entero sin resolver nada.

Si después de tres ciclos sigue igual, el tapón es sólido y hay que ir a por él físicamente.

2. Limpieza manual del cabezal

Si el cabezal va integrado en el cartucho —típico en HP y Canon—, saca el cartucho y apoya la banda de boquillas sobre un papel de cocina doblado y humedecido en agua destilada tibia. Déjalo cinco o diez minutos. Verás aparecer una mancha de tinta: señal de que está soltando. Seca el contacto eléctrico con un paño sin pelusa y vuelve a montarlo.

Si el cabezal es fijo —habitual en Epson y Brother—, no lo desmontes: en muchos modelos es una operación delicada. Lo que sí puedes hacer es poner unas gotas de agua destilada tibia en la zona de aparcado del cabezal, dejar reposar unas horas y después lanzar una limpieza por software.

Siempre agua destilada, nunca del grifo: la cal del agua corriente obstruye las boquillas aún más.

Si arrastra mal el papel

Atascos, hojas torcidas o dos a la vez: son los rodillos de arrastre, que con el polvo del papel pierden adherencia y patinan.

  1. Localiza los rodillos de goma en la bandeja de entrada.
  2. Frótalos con un paño sin pelusa humedecido en agua templada, girándolos con el dedo para limpiar toda la circunferencia.
  3. Déjalos secar antes de encender.

Si la goma está muy brillante y resbaladiza, es que está pulida por el uso. Hay quien los lija con grano muy fino para devolverles agarre; funciona, pero es temporal y conviene valorar el recambio.

Otras causas del mal arrastre: demasiado papel en la bandeja, papel húmedo o combado, guías laterales mal ajustadas, o mezclar gramajes distintos. Guarda el papel plano y en su envoltorio.

Limpieza general

  • El exterior: paño de microfibra apenas húmedo con jabón neutro.
  • El cristal del escáner: limpiacristales sobre el paño, nunca rociado directamente, porque el líquido se cuela por los bordes y queda dentro, donde no se puede limpiar. Una mota en el cristal sale como una raya en todas las copias.
  • El alimentador automático de documentos: también tiene su banda de cristal, estrecha, al lado de la principal. Si tus escaneos salen con una línea vertical perfecta, está ahí.
  • El interior: pincel suave o aspirador a mínima potencia con boquilla estrecha.
  • Los contactos de los cartuchos: paño seco sin pelusa.

Impresoras láser: ojo con el tóner

Aquí cambian las reglas:

  • Nunca uses agua dentro. El tóner es un polvo plástico que con la humedad se apelmaza y se fija.
  • Nunca uses un aspirador doméstico para recoger tóner derramado. Las partículas atraviesan el filtro y se dispersan por toda la habitación. Hacen falta aspiradores específicos.
  • Si se derrama, recógelo en seco con un paño ligeramente humedecido en agua fría y ventila. Con agua caliente se fija en cualquier superficie.
  • No toques el tambor verde del cartucho: la grasa de los dedos deja marcas en todas las impresiones.
  • El interior se limpia con un paño seco sin pelusa.

Lo que más alarga la vida de una impresora

Va en contra de la intuición, pero es así:

  • Imprime algo cada semana, aunque sea una página con los cuatro colores. En inyección, la falta de uso es la principal causa de avería. Una impresora que imprime a diario no se obstruye casi nunca.
  • Apágala con su botón y déjala enchufada: muchos modelos hacen mantenimientos automáticos.
  • Mantén la tapa cerrada para que no entre polvo.
  • No la pongas al sol ni junto a un radiador: el calor seca la tinta.
  • No dejes que los cartuchos se vacíen del todo. Imprimir con el depósito vacío mete aire en el circuito y obstruye el cabezal.
  • Cuidado con los cartuchos muy baratos de dudosa procedencia: una tinta de mala calidad puede obstruir el cabezal de forma irreversible, y entonces el ahorro sale carísimo.

Cuándo ya no compensa

Conviene ser honesto con las cuentas: en las impresoras de inyección domésticas de gama baja, un juego de cartuchos originales puede costar casi lo mismo que una impresora nueva. Si la tuya tiene varios años, el cabezal está obstruido de forma permanente y requiere repuestos, es probable que no merezca la pena repararla.

En ese caso, mira los modelos de depósito recargable: cuestan más al comprarlos y muchísimo menos por página, y son bastante menos propensos a secarse.

En resumen

Rayas en la impresión son boquillas obstruidas: prueba de inyectores, dos o tres limpiezas por software como mucho, y si no, remojo del cabezal en agua destilada. Papel que se atasca son los rodillos de arrastre, y se limpian con un paño húmedo en dos minutos. Y lo que más evita averías no es limpiar: es imprimir algo cada semana.

Te puede interesar:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario y garantizar un funcionamiento eficiente. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas todas las cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Leer mas...