Cómo limpiar la lavadora por dentro y quitar el mal olor

Si la ropa sale de la lavadora con un olor raro, si al abrir la puerta huele a cerrado o si aparecen manchas grises en prendas claras, la lavadora no está sucia por fuera: está sucia por dentro. Y es más frecuente de lo que parece, porque el lavado moderno —detergente líquido, programas cortos y temperaturas bajas— es justo el que favorece que se acumule porquería.
Limpiarla cuesta una hora, se hace con vinagre y bicarbonato y no hace falta desmontar nada.
Por qué se ensucia por dentro
Tres cosas se acumulan y se mezclan:
- Restos de detergente y suavizante. El detergente líquido y, sobre todo, el suavizante dejan una película pegajosa que no se va con agua fría.
- Cal. En buena parte de España el agua es dura, y la cal se deposita en la resistencia y en el tambor.
- Biopelícula. Sobre esa mezcla de grasa y cal crecen bacterias y mohos, y eso es lo que produce el olor.
El factor que lo desencadena casi siempre es la temperatura: lavar siempre a 30 °C es excelente para la ropa y para la factura, pero no alcanza para disolver la grasa ni para matar nada. Si en tu casa nunca se usa un programa caliente, la lavadora se va ensuciando sin remedio.
Las cuatro zonas que hay que limpiar
Mucha gente hace solo el ciclo en vacío y sigue oliendo. El olor vive casi siempre en las otras tres.
1. La goma de la puerta
Es el sitio número uno, y el que más se olvida. En el pliegue de la junta se queda agua, pelusa, pelos y restos de detergente, y ahí sale el moho negro.
- Tira del labio de la goma hacia fuera con los dedos para abrir el pliegue. Vas a encontrar cosas.
- Retira la pelusa y los objetos que haya.
- Frota con un paño mojado en vinagre blanco y, si hay moho, con un poco de lejía diluida —nunca mezcles las dos cosas.
- Insiste en la parte inferior, donde se acumula el agua.
- Déjala seca.
2. El cajón del detergente
Casi siempre se puede extraer del todo tirando con firmeza; muchos tienen una pestaña o un clic. Déjalo en agua caliente con vinagre media hora y frota los conductos con un cepillo de dientes viejo, sobre todo el compartimento del suavizante, que es el que se atasca. Limpia también con el cepillo el hueco de la máquina donde entra el cajón: ahí se forma una costra que no se ve.
3. El filtro de la bomba
Está abajo, detrás de una tapa o un zócalo, y es el responsable de que la lavadora no desagüe bien.
- Desenchufa la lavadora.
- Pon un recipiente plano y trapos delante: va a salir agua, más de la que esperas.
- Si hay un tubito de vaciado, úsalo primero.
- Desenrosca el filtro y límpialo. Monedas, horquillas, botones y mucha pelusa.
- Comprueba que la hélice de la bomba gira libre.
- Vuelve a enroscarlo bien apretado, o tendrás una fuga.
4. El tambor y el interior
Esto es lo del ciclo en vacío, y va en el siguiente apartado.
El ciclo de limpieza, paso a paso
Con la lavadora completamente vacía:
- Pon 250 ml de vinagre blanco de limpieza directamente en el tambor, y dos cucharadas de bicarbonato en el cajón del detergente.
- Programa el ciclo más largo y más caliente que tenga: 90 °C si existe, o 60 °C como mínimo. La temperatura es lo que hace el trabajo.
- Déjalo terminar.
- Al acabar, seca la goma, el tambor y el cajón, y deja la puerta abierta unas horas.
Si el olor es fuerte o hace años que no se limpia, repite el ciclo una segunda vez.
Sobre el vinagre y el bicarbonato
Dos matices honestos que no suelen contarse:
- No los mezcles en el mismo sitio. Al juntarse se neutralizan: el vinagre es ácido y el bicarbonato básico, y lo que queda es agua con sal y burbujas. Por eso van en sitios distintos, para que actúen en momentos distintos.
- Si tu lavadora tiene muchos años y mucha cal, no abuses del vinagre. El ácido acético, usado muy a menudo y en cantidad, puede atacar gomas y juntas a la larga. Para un uso mensual la cantidad indicada no da problemas, pero si quieres ir sobre seguro, usa un antical específico para lavadoras o ácido cítrico, que es más suave con las gomas y actúa igual de bien contra la cal.
- La lejía desinfecta muy bien pero no quita la cal y es agresiva con las gomas. Úsala solo puntualmente, si hay moho visible.
Cada cuánto
- Goma de la puerta: un repaso rápido cada semana, y secarla después de cada uso.
- Cajón del detergente: cada mes.
- Ciclo de limpieza en vacío: cada mes, o cada dos si lavas poco.
- Filtro de la bomba: cada tres o cuatro meses.
- Tubo de desagüe y entrada de agua: una revisión al año.
Lo que evita tener que hacerlo
Cinco costumbres que cambian por completo el estado de la máquina:
- Deja la puerta y el cajón entreabiertos siempre que no esté en marcha. Es gratis y es lo que más se nota: el moho necesita humedad.
- Seca la goma con un paño al terminar la colada.
- Un lavado caliente al mes. Aunque sea con toallas o trapos, un ciclo a 60 o 90 °C de vez en cuando mantiene limpio el circuito.
- Menos detergente del que crees. Esto es contraintuitivo: el exceso no lava más, se queda dentro y es justo lo que alimenta el problema. Usa la dosis del envase y ajústala a la dureza de tu agua.
- Reduce el suavizante, o cámbialo por un poco de vinagre en el compartimento correspondiente. El suavizante es el mayor responsable de la película pegajosa, y además impermeabiliza las toallas.
- No dejes la ropa mojada dentro al terminar.
Si el problema persiste
- Sigue oliendo después de dos ciclos: mira el tubo de desagüe y el sifón al que va. Muchas veces el olor no es de la lavadora, viene del desagüe, y se nota cuando el tubo entra demasiado en la bajante o el sifón está seco.
- No desagua o deja agua en el tambor: filtro de la bomba o tubo acodado.
- Manchas grises o restos blancos en la ropa: exceso de detergente, o cal. Prueba a reducir dosis y hacer un ciclo con antical.
- Vibra o se mueve mucho: no es suciedad. Comprueba que esté nivelada, que le hayas quitado los tornillos de transporte si es nueva, y que la carga esté repartida.
- Tarda muchísimo: en muchos modelos es normal en programas eco, pero también puede ser cal en la resistencia, que tarda más en calentar.
En resumen
El olor no sale del tambor: sale del pliegue de la goma de la puerta y del cajón del detergente, así que empieza por ahí. Después, un ciclo en vacío con 250 ml de vinagre en el tambor y bicarbonato en el cajón, al programa más caliente que tengas, y repítelo si hace falta. Revisa el filtro de la bomba cada tres meses. Y si quieres no volver a tener el problema, hay dos costumbres que valen más que cualquier producto: dejar la puerta abierta entre lavados y echar menos detergente y menos suavizante del que estás echando.
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