Cómo quitar las manchas de la ropa, una por una

Cómo quitar las manchas de la ropa
Índice
  1. Las cinco reglas
  2. Lee la etiqueta
  3. Manchas de grasa y aceite
  4. Vino rojo
  5. Sangre
  6. Sudor y cercos amarillos en las axilas
  7. Café, té y refrescos de cola
  8. Bolígrafo y rotulador
  9. Chocolate y salsa de tomate
  10. Hierba y barro
  11. Cera de vela y chicle
  12. Pintura
  13. Óxido, moho y quemaduras
  14. Los productos que de verdad hacen falta
  15. Mezclas que no debes hacer nunca
  16. Si la mancha no se va
  17. En resumen

Casi todas las manchas se quitan si se actúa pronto y con el producto adecuado. Y casi todas se quedan para siempre por los mismos dos errores: frotar y usar agua caliente cuando no se debe. Esta guía va por tipo de mancha, pero antes hay cinco reglas que se aplican a todas.

Las cinco reglas

  1. Cuanto antes, mejor. Una mancha fresca se va casi siempre; la misma mancha seca y, sobre todo, pasada por la secadora, puede ser definitiva.
  2. No frotes: absorbe. Frotar extiende la mancha, rompe las fibras y deja un halo. Lo correcto es presionar con papel o un paño limpio desde los bordes hacia el centro.
  3. Agua fría por defecto. El calor coagula las proteínas y fija los taninos. Esto es crítico en sangre, huevo, leche y sudor: con agua caliente, la mancha queda cocida en el tejido.
  4. Trabaja por el revés. Empuja la mancha hacia fuera por donde entró, con el tejido sobre un paño blanco que absorba.
  5. Prueba primero en una costura interior o en el bajo, especialmente con prendas de color, delicadas o antiguas.

Y una regla de oro: no metas en la secadora una prenda cuya mancha no hayas comprobado que se ha ido. El calor de la secadora es lo que convierte una mancha tratable en permanente.

Lee la etiqueta

Dos símbolos deciden qué puedes hacer:

  • Un triángulo tachado significa que no admite lejía ni blanqueadores.
  • Un círculo significa limpieza en seco. Si además tiene una cruz, ni la laves en casa: a la tintorería, y cuanto antes y contándoles qué es la mancha.

Y ojo con tres materiales que no perdonan: seda, lana y viscosa. Con ellos, nada de lejía, nada de agua caliente, nada de frotar y mucha prudencia con el oxígeno activo.

Manchas de grasa y aceite

Aceite de cocina, mantequilla, salsas, cremas, maquillaje, protector solar.

  1. Absorbe lo que quede en superficie con papel, sin frotar.
  2. Espolvorea talco, maicena o bicarbonato y déjalo entre quince minutos y una hora. El polvo absorbe la grasa que está dentro de la fibra.
  3. Sacude el polvo y aplica unas gotas de lavavajillas directamente sobre la mancha, extendiéndolo con el dedo.
  4. Deja actuar diez minutos y lava a la temperatura más alta que admita la prenda. La grasa es la excepción a la regla del agua fría: aquí el calor ayuda.

Para una mancha de grasa antigua, repite el proceso varias veces antes de dar la prenda por perdida.

Vino rojo

  1. Absorbe inmediatamente con papel.
  2. Cubre con sal en abundancia si la mancha está fresca, y deja que absorba.
  3. Aclara por el revés con agua fría a presión, desde dentro hacia fuera.
  4. Aplica agua oxigenada mezclada con un poco de lavavajillas, o un quitamanchas de oxígeno activo, y deja actuar.
  5. Lava con el programa habitual.

Lo que no funciona: el vino blanco sobre el tinto es un mito costoso. Y el agua caliente fija el tanino de inmediato.

Sangre

Siempre y sin excepción, agua fría. El calor la coagula y la fija para siempre.

  1. Aclara por el revés bajo el grifo con agua fría, cuanto antes.
  2. Si persiste, sumerge en agua fría con sal, o aplica agua oxigenada directamente en tejidos blancos —hará espuma, es normal.
  3. Para sangre seca, deja la prenda en remojo en agua fría varias horas, y después un producto con enzimas, que es lo que ataca las proteínas.
  4. Lava en frío y comprueba antes de secar.

Sudor y cercos amarillos en las axilas

El amarillo no suele ser el sudor: es la reacción entre el sudor, las sales de aluminio del desodorante y el calor del lavado.

  1. Para la mancha amarilla: pasta de bicarbonato con un poco de agua y unas gotas de agua oxigenada, aplicada sobre la zona y dejada actuar una hora.
  2. Alternativa: remojo en agua tibia con oxígeno activo, hasta varias horas.
  3. Para el cerco blanco del desodorante en ropa oscura, frota suavemente la zona con una media de nylon o con la propia tela de la prenda.
  4. Prevención: deja secar el desodorante antes de vestirte, y lava la prenda pronto en lugar de acumularla.

No uses lejía en el algodón blanco con cerco de sudor: a menudo reacciona y lo vuelve más amarillo.

Café, té y refrescos de cola

  1. Aclara con agua fría por el revés, de inmediato.
  2. Aplica una mezcla de agua fría con un poco de vinagre blanco y unas gotas de lavavajillas.
  3. Si queda señal, oxígeno activo y remojo.

Si el café llevaba leche, trátalo también como mancha de proteína: nada de agua caliente.

Bolígrafo y rotulador

  • Bolígrafo: pon un paño absorbente debajo y aplica alcohol de 96° con un algodón, dando toques y cambiando de algodón a menudo. Verás pasar la tinta al paño. También funciona la laca de pelo, que lleva alcohol. Después, lavado normal.
  • Rotulador permanente: alcohol, y con paciencia. Es la tinta más difícil y no siempre sale.
  • Rotulador escolar o lavable: agua fría con jabón suele bastar.

Nunca frotes la tinta: se convierte en una mancha tres veces más grande.

Chocolate y salsa de tomate

  1. Retira el exceso con una cuchara, sin extender.
  2. Aclara por el revés con agua fría.
  3. Lavavajillas o detergente enzimático sobre la mancha, con unos minutos de actuación.
  4. Para el tomate, que es muy pigmentado, remojo con oxígeno activo si queda señal. Y si la prenda es blanca y lo admite, el sol hace un trabajo sorprendentemente bueno sobre el resto de color del tomate.

Hierba y barro

  • Barro: espera a que seque y cepilla. Atacarlo en húmedo lo convierte en una mancha extendida. Después, lavado normal.
  • Hierba: es un pigmento vegetal; responde bien al alcohol o a una pasta de bicarbonato con un poco de vinagre, y después detergente enzimático.

Cera de vela y chicle

  • Cera: endurécela con hielo o metiendo la prenda en el congelador, rompe y retira lo que puedas. Después pon papel absorbente a ambos lados y pasa la plancha tibia: la cera se derrite y pasa al papel. Cambia el papel y repite. Lo que quede de color, con alcohol.
  • Chicle: igual, hielo o congelador y despegar en frío.

Pintura

  • Pintura plástica o al agua, fresca: agua y jabón, cuanto antes. Es fácil si no ha secado.
  • Pintura al agua seca: muy difícil. Se puede intentar reblandecer con alcohol o con un quitamanchas específico.
  • Esmalte sintético: disolvente o aguarrás, siempre probando primero en una zona oculta porque puede atacar el tejido y el color.

Óxido, moho y quemaduras

  • Óxido: zumo de limón y sal, al sol, y aclarar. La lejía lo empeora.
  • Moho: cepillar en seco al aire libre, remojo con oxígeno activo, y lavado a la temperatura más alta que admita.
  • Marca amarilla de plancha: si es leve, agua oxigenada y sol. Si el tejido está quemado, no hay solución: la fibra está dañada.

Los productos que de verdad hacen falta

Con seis cosas se resuelve casi todo, y las tienes en casa:

  • Lavavajillas líquido: el mejor desengrasante para tejidos.
  • Bicarbonato: absorbente y abrasivo suave.
  • Agua oxigenada de farmacia: blanqueante suave, apta para más tejidos que la lejía.
  • Alcohol de 96°: tintas y pigmentos.
  • Vinagre blanco: para olores y cal.
  • Quitamanchas de oxígeno activo en polvo: es el producto comprado que más rinde, y sirve para color.

Y dos que conviene usar menos: la lejía, que solo va en algodón blanco y empeora el óxido y el sudor, y el suavizante, que deja una película que retiene manchas y olores.

Mezclas que no debes hacer nunca

  • Lejía con amoniaco o con limpiadores que lo lleven: gas tóxico.
  • Lejía con vinagre o cualquier ácido: desprende cloro.
  • Lejía con agua oxigenada.
  • Y por si acaso: trabaja con ventilación y guantes.

Si la mancha no se va

  1. No seques la prenda en secadora ni la planches.
  2. Repite el tratamiento. Muchas manchas necesitan dos o tres pasadas.
  3. Prueba el remojo largo con oxígeno activo, incluso toda la noche.
  4. Si es una prenda de valor, llévala a la tintorería y di exactamente qué era la mancha y qué le has echado ya. Esto último es importante: un producto mal elegido puede haber fijado el pigmento, y el profesional necesita saberlo.

En resumen

Actúa rápido, absorbe en lugar de frotar, trabaja por el revés y usa agua fría por defecto: solo la grasa agradece el calor. Sangre, leche, huevo y sudor con agua caliente quedan fijados para siempre. Para grasa, lavavajillas; para vino y pigmentos, oxígeno activo o agua oxigenada; para tintas, alcohol; para barro, dejar secar y cepillar. Y la regla que salva más prendas que ninguna técnica: no pases por la secadora nada cuya mancha no hayas comprobado que se ha ido.

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