Aerotermia y bomba de calor: cómo funciona y cuándo compensa

¿Cómo funciona una bomba de calor?
Índice
  1. Cómo funciona: no genera calor, lo traslada
  2. El COP: por qué «rinde más del 100 %»
  3. Dónde compensa y dónde no
    1. Compensa mucho
    2. Compensa menos o no compensa
  4. Qué hace falta en la casa
  5. Lo bueno y lo malo, sin adornos
    1. A favor
    2. En contra
  6. Mantenimiento
  7. En resumen

La aerotermia se ha convertido en la instalación de moda en las reformas y en la obra nueva en España, y también en una de las que más dudas genera. Se vende como calefacción barata, pero el equipo cuesta bastante, la instalación condiciona la casa entera y hay viviendas donde no compensa. Vale la pena entender cómo funciona antes de pedir presupuestos.

Y lo primero: aerotermia y bomba de calor son lo mismo. «Bomba de calor» es la máquina; «aerotermia» es el nombre comercial que se le da cuando esa bomba de calor se usa para climatizar la casa y calentar el agua sanitaria tomando la energía del aire exterior.

Cómo funciona: no genera calor, lo traslada

Aquí está la clave de todo, y es lo que explica por qué consume tan poco. Una caldera o un radiador eléctrico producen calor quemando algo o pasando corriente por una resistencia. Una bomba de calor no produce nada: coge el calor que ya hay en el aire de la calle y lo mete en casa.

Parece imposible en invierno, pero no lo es: incluso a 0 °C el aire contiene energía térmica. Lo que hace la máquina es concentrarla, y lo consigue con un circuito cerrado de cuatro piezas por el que circula un gas refrigerante:

  1. El evaporador, en la unidad exterior. El refrigerante circula a muy baja temperatura y presión, así que el aire de la calle —aunque esté frío— está más caliente que él y le cede calor. El refrigerante se evapora.
  2. El compresor. Comprime ese gas, y al comprimir un gas su temperatura sube mucho. Este es el único punto donde se gasta electricidad de verdad.
  3. El condensador, en la unidad interior. El gas, ahora muy caliente, cede su calor al agua del circuito de la casa y vuelve a hacerse líquido.
  4. La válvula de expansión. Baja la presión del líquido, su temperatura cae en picado y vuelve al punto uno.

Es exactamente el mismo principio que tu frigorífico, pero al revés: el frigorífico saca el calor de dentro y lo tira a la cocina; la aerotermia lo saca de la calle y lo mete en casa.

El COP: por qué «rinde más del 100 %»

El dato que verás en todos los presupuestos es el COP, el coeficiente de rendimiento. Es la relación entre el calor que entrega y la electricidad que consume.

Un COP de 4 significa que por 1 kWh de electricidad consumida entrega 4 kWh de calor. No está creando energía de la nada: los otros 3 kWh los ha traído del aire exterior. Por eso una resistencia eléctrica tiene un rendimiento del 100 % y una aerotermia puede estar en el 300 o el 400 %.

Dos matices importantes que los comerciales no siempre explican:

  • El COP cae cuando baja la temperatura exterior. El COP de catálogo suele estar medido a 7 °C. A 2 °C o bajo cero, el rendimiento real es menor y el equipo arranca una resistencia de apoyo que sí consume como un calefactor normal.
  • Mira el SCOP, no el COP. El SCOP es el rendimiento estacional, la media de toda la temporada, y es el dato que de verdad refleja lo que vas a pagar.

Dónde compensa y dónde no

Esto es lo que casi nadie te dice con claridad.

Compensa mucho

  • Con suelo radiante. Es la combinación ideal, porque el suelo radiante trabaja con agua a 30-35 °C y la bomba de calor rinde muchísimo a esas temperaturas.
  • En climas de invierno suave: toda la costa mediterránea, el sur, Canarias, Levante.
  • Si además necesitas refrigeración en verano, porque la misma máquina invierte el ciclo y hace de aire acondicionado. Pagas un equipo y resuelves calor, frío y agua caliente.
  • En vivienda nueva o bien aislada.
  • Si tienes o vas a poner placas solares: autoconsumo más aerotermia es la combinación más barata de calentar una casa hoy.

Compensa menos o no compensa

  • Con radiadores de hierro convencionales, que piden agua a 70-80 °C. La bomba de calor puede darla, pero a esa temperatura su rendimiento se desploma y pierde buena parte de la ventaja. Si quieres aerotermia con radiadores, hay que cambiarlos por radiadores de baja temperatura o por fancoils, y eso es dinero.
  • En zonas de invierno muy frío —Castilla y León, el interior de Aragón, Navarra, zonas de montaña—, donde hay muchos días bajo cero. Funciona, pero necesitas un equipo preparado para baja temperatura y el apoyo eléctrico entra más a menudo.
  • En una casa mal aislada. Ninguna instalación arregla un muro sin aislar y unas ventanas de vidrio simple. Si tu presupuesto es limitado, aislar primero rinde más que cambiar el sistema de calefacción.
  • Si vas a vender la casa en pocos años: la inversión no se amortiza.

Qué hace falta en la casa

  • Sitio para la unidad exterior. Es un armario grande, hace ruido y necesita aire alrededor. En un piso sin terraza ni patio, esto es un problema real, y en un edificio con comunidad puede requerir permiso para la fachada.
  • Un espacio interior para el módulo hidráulico y el depósito de agua caliente, que no es pequeño.
  • Potencia eléctrica contratada suficiente. Muchas instalaciones obligan a subir la potencia, lo que sube el término fijo de la factura todo el año.
  • Emisores adecuados: suelo radiante, fancoils o radiadores de baja temperatura.

Lo bueno y lo malo, sin adornos

A favor

  • Consumo bajo, el argumento principal.
  • Un solo equipo para calefacción, refrigeración y agua caliente.
  • No hay combustión: ni gas, ni humos, ni chimenea, ni revisiones de caldera, ni riesgo de monóxido.
  • Mejora la certificación energética de la vivienda.
  • Hay subvenciones en la mayoría de comunidades autónomas; infórmate antes de firmar, porque suelen exigir solicitarlas previamente.

En contra

  • Inversión inicial alta, sobre todo si hay que cambiar emisores.
  • Ruido de la unidad exterior, que en un patio pequeño o cerca de un dormitorio se nota.
  • Rendimiento menor con mucho frío.
  • Depende de la electricidad, el kWh más caro.
  • Necesita un instalador competente. Es el punto crítico: una aerotermia mal dimensionada o mal configurada consume mucho más de lo que debería, y es el motivo de la mayoría de las malas experiencias que se cuentan.

Mantenimiento

Es poco exigente, pero no nulo:

  • Mantén la unidad exterior despejada: hojas, pelusa y nieve en las rejillas bajan el rendimiento.
  • Limpia los filtros de los fancoils según indique el fabricante.
  • Vigila la presión del circuito de agua.
  • Revisión anual por un técnico, obligatoria por encima de ciertas potencias de refrigerante.
  • Deja la temperatura estable. Una bomba de calor rinde mejor funcionando de forma continua a temperatura constante que encendiéndose y apagándose. Es lo contrario de lo que se hace con una caldera, y mucha gente la usa mal por eso.

En resumen

La aerotermia no crea calor: lo trae del aire de la calle, y por eso puede entregar tres o cuatro veces la energía que consume. Es la mejor opción si vas a poner suelo radiante, si vives en clima templado y si también quieres refrigeración en verano. Con radiadores de hierro de toda la vida y en una casa mal aislada, el ahorro prometido se queda corto. Mira el SCOP y no el COP, cuenta con subvención pero pídela antes de instalar, y dedica tiempo a elegir el instalador: en este sistema, quién lo monta importa tanto como qué marca compras.

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