El aire acondicionado no enfría, gotea o huele: averías más comunes

Un aire acondicionado que sopla pero no enfría, que gotea en la pared, que huele mal al arrancar o que se apaga solo casi nunca está roto. En la mayoría de los casos es un filtro sucio, un desagüe atascado o una configuración mal puesta, y se resuelve en diez minutos sin llamar a nadie.
Esta guía va por síntoma. Antes de nada, una regla: para cualquier cosa que implique abrir la unidad, desenchúfala o baja su magnetotérmico.
Sopla pero no enfría
El síntoma más común. Revisa en este orden, de lo más probable a lo menos:
- El modo. Comprueba que esté en «cool» o en el icono del copo de nieve, y no en «fan», «dry» o «heat». El mando se cambia solo con un botón mal pulsado más a menudo de lo que parece.
- La temperatura programada. Si está en 26 °C y la habitación está a 25, el equipo no tiene nada que hacer.
- Los filtros. Ábrelos y mira. Un filtro cegado por el polvo estrangula el caudal de aire y el equipo deja de enfriar aunque el compresor funcione. Esta es la causa número uno con diferencia.
- La unidad exterior. Sal y escucha: ¿está el compresor en marcha? ¿gira el ventilador? Si la exterior está parada, el problema es eléctrico o de la propia máquina.
- Las rejillas de la exterior. Hojas, pelusa, un plástico pegado o una pared demasiado cerca: si no puede expulsar el calor, no enfría.
- El sol directo sobre la unidad exterior en una tarde de agosto, que puede bajar mucho el rendimiento.
Si todo eso está bien y sigue sin enfriar, lo más probable es falta de gas refrigerante, y eso sí es cosa del técnico. Una señal clásica: escarcha o hielo en la tubería o en el intercambiador de la unidad interior. Y ojo con esto: la falta de gas no es «consumo» normal, es una fuga. Un técnico que te recargue sin buscar la fuga te va a ver otra vez el verano que viene.
Gotea agua dentro de casa
Un split produce condensación —varios litros al día en verano— y la evacúa por un tubo. Si gotea en la pared, es que ese agua no está saliendo.
- Desagüe atascado: la causa habitual. Dentro del tubo crecen algas y moho que forman un tapón. Se resuelve soplando o aspirando el tubo desde la salida exterior, y después echando un poco de agua con unas gotas de lejía muy diluida por la bandeja.
- Tubo sin pendiente o acodado: si el agua tiene que subir en algún punto, se acumula. Esto es un fallo de instalación y hay que corregir el trazado.
- Bandeja de condensados sucia o desplazada.
- Hielo en el intercambiador que al descongelar suelta más agua de la que la bandeja aguanta. Entonces el problema real es el filtro sucio o la falta de gas.
- Si gotea por el agujero de la pared por fuera y no por dentro, puede ser simplemente que falte sellar el paso.
Huele mal al encender
Ese olor a humedad o a cerrado de los primeros minutos tiene una causa concreta: el intercambiador y la bandeja se quedan húmedos al apagar el equipo, y ahí crece moho.
Qué hacer:
- Limpia los filtros.
- Limpia el intercambiador —las aletas metálicas detrás del filtro— con un espray específico para aire acondicionado, de los que se aplican y no se aclaran.
- Destapona el desagüe, porque el agua estancada es parte del olor.
- Y la medida que lo evita: antes de apagarlo del todo, déjalo veinte o treinta minutos en modo ventilador. Seca el interior y el olor no vuelve. Muchos equipos tienen una función «self clean» o «dry» que hace exactamente esto de forma automática.
Si el olor es a quemado, a plástico caliente o a huevo podrido, apágalo y llama a un técnico: eso no es moho.
Se apaga solo o se enciende y se para
- Ha alcanzado la temperatura. Lo normal, sobre todo en un equipo sin inverter.
- Equipo sobredimensionado: enfría muy rápido, para, se calienta la habitación y vuelve a arrancar. Hace ciclos cortos y gasta más. No tiene arreglo sencillo salvo cambiarlo.
- Protección por sobrecalentamiento de la unidad exterior: rejillas obstruidas o sol directo.
- Filtro muy sucio, que provoca que la máquina entre en protección.
- Temporizador activado por error en el mando.
- Problema eléctrico si además salta el magnetotérmico: eso ya es técnico.
Hace ruido
- Vibración en la unidad exterior: tornillos de los soportes flojos o antivibratorios aplastados. Es lo más frecuente y lo más fácil.
- Zumbido metálico: algo tocando el ventilador, o la carcasa suelta.
- Gorgoteo o burbujeo en la unidad interior: aire en el desagüe, o un sifón mal resuelto.
- Chasquidos de plástico al arrancar y parar: dilatación, es normal.
- Silbido continuo: puede indicar fuga de gas. Llama al técnico.
El mando no responde
Antes de dar por muerto nada:
- Cambia las pilas, incluso si la pantalla se ve: los mandos iluminan la pantalla con menos tensión de la que necesitan para emitir el infrarrojo.
- Comprueba que emite: apunta el mando a la cámara del móvil y pulsa un botón. Si el LED parpadea en la pantalla del móvil, funciona.
- Limpia la ventanita del receptor de la unidad interior.
- Casi todos los splits tienen un botón físico de emergencia bajo la tapa frontal, que arranca el equipo en modo automático. Sirve para confirmar que la máquina está bien y el problema es el mando.
El modo calor no funciona
- Tarda unos minutos en empezar a soplar caliente: es normal, está evitando mandarte aire frío.
- Para de vez en cuando con la exterior humeando: es el ciclo de desescarche, normal con frío y humedad fuera.
- Rinde poco con mucho frío exterior: es inherente a la bomba de calor.
- No calienta nada: comprueba que el equipo sea bomba de calor. Hay modelos que solo dan frío.
Cuándo es trabajo de técnico
Hay cosas que no se tocan sin certificación, y no es burocracia: los refrigerantes están regulados y manipularlos mal es ilegal y peligroso.
- Cualquier cosa que implique el circuito de gas: recargas, fugas, válvulas.
- Hielo recurrente en las tuberías.
- Olor a quemado o la electrónica mojada.
- El magnetotérmico salta al arrancar.
- La unidad exterior no arranca con todo lo demás comprobado.
- Limpieza a fondo del intercambiador con hidrolimpiadora, que requiere desmontar.
Lo que evita casi todas estas averías
- Limpiar los filtros cada dos o cuatro semanas en temporada. Si solo vas a hacer una cosa de esta lista, haz esta.
- Dejarlo en ventilador veinte minutos antes de apagar, para que seque.
- Revisar el desagüe al empezar el verano.
- Mantener la unidad exterior despejada y, si puedes, a la sombra.
- No bajar de 24 °C: el equipo sufre menos y la factura lo nota.
En resumen
Si no enfría, mira el modo, la temperatura y los filtros antes que nada: casi siempre es eso. Si gotea en la pared, es el desagüe atascado. Si huele, es moho en el intercambiador, y se evita dejándolo en ventilador antes de apagarlo. El hielo en las tuberías o el gas son del técnico, y si te recargan sin buscar la fuga, volverás a tener el problema. Y lo que previene la mayoría de los avisos es la tarea que menos gente hace: sacar los filtros y lavarlos cada pocas semanas.
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