Cuadro eléctrico de la vivienda: qué es cada automático y por qué salta

Cableado eléctrico
Índice
  1. Qué hay dentro, de izquierda a derecha
    1. ICP (Interruptor de Control de Potencia)
    2. IGA (Interruptor General Automático)
    3. Diferencial
    4. PIA (los automáticos pequeños)
  2. Qué ha saltado y qué significa
    1. Cómo encontrar al culpable del diferencial
  3. Lo que no debes hacer nunca
  4. Si tu cuadro tiene fusibles o un solo automático
  5. Cómo tapar el cuadro sin estropearlo
  6. Dos cosas que conviene dejar hechas
  7. En resumen

El cuadro eléctrico es esa caja con palanquitas que casi todo el mundo tiene detrás de una puerta del pasillo y que solo se mira cuando se va la luz. Entenderlo cuesta diez minutos y evita dos cosas: quedarte a oscuras sin saber qué tocar, y llamar al electricista para algo que se resuelve subiendo una palanca.

Aquí va qué es cada automático, por qué salta cada uno y qué dice la normativa española sobre lo que debe haber dentro.

Qué hay dentro, de izquierda a derecha

En una vivienda española el orden es casi siempre el mismo, y cada elemento protege de una cosa distinta.

ICP (Interruptor de Control de Potencia)

Es el primero, y a menudo está en una caja aparte precintada por la compañía. Limita el consumo a la potencia que tienes contratada: si enchufas a la vez el horno, la vitrocerámica, el termo y la secadora y te pasas, salta el ICP y se va toda la casa.

En la mayoría de viviendas con contador digital ya no existe como pieza física: el propio contador hace esa función, el llamado ICP telemedido. Si tu cuadro no tiene ICP, es por eso.

IGA (Interruptor General Automático)

La palanca grande, normalmente de 25, 32 o 40 amperios. Corta toda la vivienda y es la que bajas cuando vas a hacer cualquier trabajo eléctrico. Protege la instalación entera frente a un cortocircuito gordo.

Diferencial

Es el más importante, y el único que está ahí para protegerte a ti y no a los cables. Tiene un botón de prueba, casi siempre con una T.

Compara la corriente que entra con la que sale. Si no cuadra, significa que parte de la corriente se está escapando por algún sitio —humedad, un cable pelado, o una persona tocando donde no debe— y corta en centésimas de segundo. La sensibilidad habitual en vivienda es de 30 miliamperios.

Ese botón de prueba hay que pulsarlo una vez cada seis meses: debe saltar. Si no salta, el diferencial está averiado y hay que cambiarlo, porque es el que evita una electrocución.

PIA (los automáticos pequeños)

Los de la fila, uno por circuito. Cada uno protege sus cables de una sobrecarga o un cortocircuito. En una vivienda con electrificación básica hay cinco circuitos, y en una elevada, nueve:

  • C1 — iluminación, 10 A
  • C2 — enchufes de uso general, 16 A
  • C3 — cocina y horno, 25 A
  • C4 — lavadora, lavavajillas y termo, 20 A
  • C5 — enchufes de cocina y baño, 16 A

En electrificación elevada se añaden circuitos para calefacción, aire acondicionado, secadora o un punto de recarga de coche eléctrico.

Qué ha saltado y qué significa

Identificar cuál se ha bajado te dice directamente cuál es el problema:

  • Un solo PIA: ese circuito tiene demasiada carga o un aparato en cortocircuito. Desenchufa lo de esa zona, súbelo, y ve enchufando de uno en uno hasta dar con el culpable.
  • El diferencial: hay una fuga a tierra. Lo más común: el termo, la lavadora o un enchufe exterior con humedad. Si vuelve a saltar enseguida, no insistas.
  • El IGA: cortocircuito importante o sobrecarga general.
  • El ICP o el contador: te has pasado de la potencia contratada. Apaga algo y vuelve a subirlo. Si pasa a menudo, te falta potencia contratada.
  • Se va la luz y no ha saltado nada: el corte es del edificio o de la compañía. Mira si los vecinos tienen luz.

Cómo encontrar al culpable del diferencial

Cuando salta el diferencial y no sabes de dónde viene:

  1. Baja todos los PIA.
  2. Sube el diferencial. Debe quedarse arriba.
  3. Ve subiendo los PIA de uno en uno. Cuando el diferencial vuelva a saltar, ya sabes qué circuito es.
  4. Dentro de ese circuito, desenchufa todo y repite enchufando aparato a aparato.

Nueve de cada diez veces aparece un electrodoméstico con la resistencia perforada —el termo es el campeón— o una caja de registro con humedad.

Lo que no debes hacer nunca

  • Puentear o anular un automático que salta. Está saltando por algo. Un diferencial puenteado es una electrocución esperando.
  • Poner un PIA de más amperios para que deje de saltar. El automático protege al cable: si pones uno mayor, el cable se calienta antes de que salte, y así empiezan los incendios.
  • Insistir en subir una palanca que vuelve a bajar sola.
  • Trabajar en el cuadro sin cortar el IGA y comprobar con un buscapolos que no hay tensión.
  • Tapar el cuadro de forma que no se pueda abrir en un segundo, o dejarlo donde no se alcance.

Si tu cuadro tiene fusibles o un solo automático

Eso significa que la instalación es anterior a 1973 o no se ha tocado desde entonces. Una instalación sin diferencial no protege a las personas, y en viviendas de esa época es habitual que tampoco haya toma de tierra.

Señales de que toca renovar:

  • Fusibles de porcelana o de rosca, o un único automático para toda la casa.
  • No existe diferencial, o no salta al pulsar el botón de prueba.
  • Enchufes de dos clavijas sin toma de tierra.
  • Cables con funda de tela o endurecida y agrietada.
  • Saltan los automáticos de forma recurrente sin causa clara.

Esto es trabajo de instalador autorizado, y además te emite el boletín eléctrico, que te van a pedir si cambias de titular, subes potencia o alquilas la vivienda.

Cómo tapar el cuadro sin estropearlo

Es una pregunta muy habitual, porque el cuadro suele estar en el recibidor y queda feo. Se puede tapar, pero con condiciones: la tapa debe abrirse sin herramientas y en un gesto, no puede sellar la caja ni impedir la ventilación, y nada de guardar cosas delante.

Lo que funciona: un cuadro o una lámina sobre bisagras ocultas, un panel magnético, una puerta de armario a medida, o directamente los embellecedores que venden los propios fabricantes. Lo que no: pladur cerrado, un mueble encajado o pintar la tapa dejándola pegada.

Dos cosas que conviene dejar hechas

  • Etiquetar los automáticos. Media hora con alguien que vaya encendiendo luces y enchufando una lámpara habitación por habitación, y una etiqueta en cada PIA. El día que haya una avería o una fuga de agua, saber cuál bajar vale oro.
  • Dejar una linterna junto al cuadro. Si salta de noche, buscar la del móvil a oscuras y en un pasillo es exactamente lo que no quieres estar haciendo.

En resumen

En el cuadro, el ICP limita tu potencia contratada, el IGA corta toda la casa, el diferencial te protege a ti de las fugas y los PIA protegen los cables de cada circuito. Saber cuál ha saltado te dice ya cuál es el problema, y para localizar una fuga se bajan todos los automáticos y se van subiendo de uno en uno. Nunca subas de amperaje un automático que salta ni anules un diferencial. Pulsa el botón de prueba del diferencial cada seis meses. Y si tu cuadro tiene fusibles o no tiene diferencial, la instalación está para renovar y eso lo hace un instalador autorizado con boletín.

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