Estores o cortinas: tipos, cuál elegir y cómo medirlos

Cómo hacer cortinas y estores en casa
Índice
  1. Estor o cortina: cómo se decide
  2. Los tipos de estor
    1. El tejido es la decisión real
  3. Cortinas: lo que hay que saber antes de comprar
    1. Cortinas térmicas y aislantes
  4. Medir sin equivocarse
  5. Montaje y seguridad
  6. Mantenimiento
  7. En resumen

La decisión entre cortina y estor suele tomarse mirando fotos, y por eso mucha gente acaba con un estor enrollable en un ventanal al sur que no tapa nada, o con unas cortinas preciosas que rozan el radiador. La elección correcta depende de tres cosas muy concretas: cuánta luz quieres, si la ventana se abre hacia dentro y qué hay debajo.

Estor o cortina: cómo se decide

La regla práctica, sin vueltas:

  • Estor cuando debajo de la ventana hay algo —un radiador, una encimera, un sofá, un escritorio—, cuando la ventana es pequeña o cuando quieres una línea limpia. Ocupa el hueco y nada más.
  • Cortina cuando quieres calidez, cuando el ventanal es grande o va al suelo, cuando necesitas aislar del frío, o cuando quieres disimular que la ventana es pequeña colgando la barra por encima y por fuera del marco.
  • Las dos es, de hecho, la combinación más usada en salones: el estor gestiona la luz durante el día y la cortina aporta el textil y cierra por la noche.

Y un detalle que decide por sí solo: si la ventana es oscilobatiente y se abre hacia dentro, el estor tiene que ir montado sobre la propia hoja o por fuera del hueco con holgura, o no podrás abrirla.

Los tipos de estor

  • Enrollable: el más común y el más barato. La tela se enrolla en un tubo superior. Perfecto para cocinas, baños y dormitorios.
  • Día y noche (también llamado noche y día): dos tejidos alternos, uno translúcido y otro opaco, que al deslizarse se enfrentan o se cruzan. Pasas de luz tamizada a oscuridad moviendo unos centímetros. Es el que más se busca ahora y el más práctico si la habitación se usa a distintas horas.
  • Paqueto: se recoge formando pliegues blandos. Es el más de tela, el que mejor queda en un dormitorio o un salón clásico.
  • Veneciano o de lamas: gradúa la luz orientando las lamas sin perder visión. Bien en despachos y cocinas.
  • Panel japonés: paneles verticales que se deslizan. Para ventanales grandes y puertas correderas.
  • Plisado: compacto, se sujeta arriba y abajo, y permite dejar tapada solo la mitad inferior de la ventana. Ideal para ventanas de tejado y para ganar intimidad en planta baja sin perder luz arriba.

El tejido es la decisión real

Más importante que el mecanismo:

  • Screen: tejido técnico con un porcentaje de apertura (1 %, 3 %, 5 %, 10 %). Deja ver hacia fuera y corta el deslumbramiento. Cuanto más bajo el porcentaje, más intimidad y menos visión. Es el indicado para despachos y para orientación sur.
  • Translúcido: pasa luz difusa, no se ve a través.
  • Opaco o blackout: oscurece de verdad. Dormitorios, cuartos de bebé y salas de televisión. Aun así, por los laterales siempre entra algo de luz salvo que montes con guías.

Una advertencia útil: el screen no da intimidad de noche. Con la luz encendida dentro se invierte el efecto y se ve desde la calle. Si necesitas intimidad nocturna, screen más cortina, o directamente translúcido.

Cortinas: lo que hay que saber antes de comprar

  • Altura: cuelga la barra a medio camino entre el marco y el techo, o directamente a techo. Es el truco más barato que existe para que una habitación parezca más alta. Colgar justo sobre el marco achaparra.
  • Ancho: la barra debe sobresalir de 15 a 20 cm por cada lado, para que al abrir la cortina despeje el cristal y no robe luz.
  • Largo: o rozando el suelo, un centímetro por encima, o con un pliegue de dos o tres centímetros apoyado. Las medias tintas quedan mal. Si hay radiador debajo, la cortina no debe taparlo: pierdes buena parte del calor contra el cristal.
  • Cantidad de tela: para que haga ondas, el ancho total debe ser el doble del ancho de la barra. Con menos, queda tiesa.
  • Sistema de colgado: la onda perfecta es lo más vendido ahora porque mantiene un pliegue regular. Las anillas y los ojales son más informales, la trabilla más clásica.
  • Visillo más cortina: el visillo filtra de día, la cortina cierra de noche.

Cortinas térmicas y aislantes

Funcionan, pero no por magia: lo que hacen es crear una cámara de aire quieto entre la tela y el cristal. Para que sirva de algo, la cortina tiene que estar cerca del cristal y cerrada arriba y por los lados; una cortina suelta y separada apenas aísla. En invierno, cerrarlas al anochecer y abrirlas al sol de la mañana es dinero ahorrado, y en verano cerrarlas en las horas de sol evita que el salón se convierta en un horno.

Medir sin equivocarse

Aquí es donde se pierde el dinero, porque a medida no hay devolución.

  1. Decide primero dentro o fuera del hueco. Dentro queda más limpio pero deja holguras de luz; fuera tapa mejor y oculta un marco feo.
  2. Dentro del hueco: mide el ancho en tres alturas y quédate con el menor, restando medio centímetro por lado. Los huecos no son rectángulos perfectos.
  3. Fuera del hueco: añade de 5 a 10 cm por cada lado y otros 10 por arriba.
  4. Comprueba el espacio del tubo o del cajón antes de pedir: un estor enrollable necesita unos centímetros arriba, y uno paqueto bastante más.
  5. Mira qué hay en el techo o el dintel. Si hay persiana con cajón, lo normal es montar sobre el cajón o en el techo.
  6. Anota el lado de la cadena, derecha o izquierda, según dónde te estorbe menos.

Montaje y seguridad

Un estor se monta con dos soportes y cuatro tacos; la clave es nivelar, porque un estor torcido se nota desde la puerta y además la tela se desvía al enrollar. En pladur hay que usar taco específico de pladur, no el plástico normal.

Y un punto que no es decorativo sino serio: las cadenas y cordones de los estores son un riesgo de estrangulamiento para niños pequeños. La normativa europea obliga a incluir un tensor para fijar la cadena a la pared. Hay que ponerlo, y en una casa con niños, además, mantener las cunas y los muebles trepables lejos de la ventana.

Mantenimiento

  • Enrollables de screen: aspirador con cepillo suave o paño húmedo con jabón neutro. No frotar.
  • Paquetos y cortinas de tela: comprueba la etiqueta; muchos admiten lavado a mano o a 30 ºC. Cuélgalos todavía húmedos para que caigan solos y te ahorres plancharlos.
  • Venecianos: con las lamas cerradas y un paño por las dos caras.
  • Condensación: si el estor de una cocina o un baño amanece mojado, ventila; la humedad acaba manchando la tela.

En resumen

Estor si debajo de la ventana hay un radiador, una encimera o un mueble; cortina si quieres calidez, aislar o agrandar visualmente el hueco; y en un salón, las dos cosas. El tejido importa más que el mecanismo: screen para cortar el sol sin perder la vista, opaco para dormitorios, y día y noche si la habitación se usa a todas horas. Cuelga la barra a medio camino hacia el techo y que sobresalga 15 o 20 cm por lado. Mide el ancho en tres alturas y quédate con el menor. Y fija la cadena del estor a la pared con el tensor si hay niños en casa.

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