Reparaciones eléctricas en casa: lo que puedes hacer y lo que no

Cómo hacer reparaciones eléctricas en el hogar
Índice
  1. Lo primero: tu cuadro eléctrico
  2. Lo que sí puedes hacer tú
    1. El procedimiento, que es siempre el mismo
  3. Lo que no debes hacer tú
  4. Diagnóstico de los problemas más comunes
    1. Salta el diferencial
    2. Salta un magnetotérmico
    3. Un enchufe se calienta o está negro
    4. Las luces parpadean
  5. Las regletas y los ladrones
  6. Cuándo renovar la instalación
  7. Si alguien recibe una descarga
  8. En resumen

En una casa española hay cosas eléctricas que cualquiera puede hacer con seguridad y cosas que, por ley y por sentido común, no se tocan. La frontera no está donde la gente cree, y confundirla sale caro de dos maneras: por el riesgo y porque una instalación manipulada sin boletín puede dejarte sin cobertura del seguro.

Esta guía separa las dos cosas con claridad, y empieza por entender el cuadro, porque ahí se resuelven la mitad de los problemas.

Lo primero: tu cuadro eléctrico

Ábrelo y mira. De izquierda a derecha deberías tener:

  • El IGA o interruptor general automático, el primero. Corta toda la vivienda y es el que accionas para trabajar.
  • El diferencial, más ancho, normalmente con un botón de prueba. Este es el que te protege a ti: detecta fugas de corriente hacia tierra —por ejemplo, a través de una persona— y corta en milésimas de segundo. El habitual en vivienda es de 30 mA.
  • Los magnetotérmicos, los pequeños, uno por circuito. Protegen la instalación de sobrecargas y cortocircuitos, no a las personas.

Dos cosas que conviene hacer hoy mismo:

  1. Etiqueta cada magnetotérmico. Baja uno, ve qué se ha apagado y escríbelo. Cuesta veinte minutos y el día que haya un problema lo agradecerás.
  2. Prueba el diferencial pulsando su botón de test. Debe saltar. Hazlo cada seis meses: un diferencial averiado no avisa, simplemente deja de proteger, y es la protección más importante que tienes en casa.

Lo que sí puedes hacer tú

Todo esto son trabajos de sustitución, sin modificar la instalación:

  • Cambiar una bombilla, obviamente, y los portalámparas.
  • Sustituir un interruptor, un conmutador o un enchufe por otro equivalente.
  • Cambiar el marco o la tecla de un mecanismo.
  • Colgar y conectar una lámpara en un punto de luz que ya existe.
  • Montar un regulador o un enchufe con USB en una caja existente.
  • Cambiar el timbre.
  • Rearmar el diferencial o un magnetotérmico que ha saltado, después de entender por qué.
  • Sustituir un fluorescente o reemplazarlo por un equipo LED equivalente.
  • Instalar un termostato inalámbrico o un enchufe inteligente.

El procedimiento, que es siempre el mismo

  1. Baja el magnetotérmico del circuito, y si no sabes cuál es, el general.
  2. Verifica que no hay tensión con un buscapolos o un comprobador. Esto no es opcional: comprueba en los dos conductores. Un buscapolos cuesta unos euros y es la herramienta que evita el accidente.
  3. Pon un aviso en el cuadro para que nadie lo suba mientras trabajas.
  4. Fotografía las conexiones antes de desmontar nada.
  5. Trabaja con las manos secas, sobre suelo seco, con destornilladores de mango aislado.
  6. Respeta los colores: en una instalación correcta, marrón, negro o gris es fase, azul es neutro y amarillo y verde es la toma de tierra. En instalaciones viejas no siempre se cumple, y entonces hay que identificar con el comprobador en lugar de confiar en el color.
  7. No dejes nunca la tierra sin conectar. Es el error más grave que se comete al cambiar un enchufe, y anula la protección del diferencial para ese aparato.
  8. Al terminar, cierra todo bien, sube el magnetotérmico y comprueba.

Lo que no debes hacer tú

Aquí no se trata de desconfiar de tu habilidad: es que estos trabajos requieren por normativa un instalador autorizado, que emite un certificado o boletín de instalación eléctrica. Sin ese documento puedes tener problemas con la compañía, con el seguro de hogar y, si vendes o alquilas, con el comprador.

  • Tocar dentro del cuadro: añadir, cambiar o mover magnetotérmicos o el diferencial.
  • Añadir circuitos nuevos o puntos de luz y enchufes donde no había.
  • Cambiar la sección de los cables o tirar cable nuevo por los tubos.
  • Subir la potencia contratada si implica modificar la instalación.
  • Cualquier cosa antes del contador, incluida la acometida y la CGP. Eso no es tuyo: es de la distribuidora, y manipularlo es un delito.
  • Instalaciones en baños dentro de los volúmenes de protección alrededor de la bañera o ducha, donde las exigencias son muy estrictas.
  • Instalación de placas solares, cargador de coche eléctrico o cualquier cosa que se conecte a la red.
  • Renovar la instalación completa de una vivienda antigua.
  • Si tu casa no tiene toma de tierra, que es el caso de muchas viviendas anteriores a los años setenta. Esto hay que resolverlo sí o sí, y es trabajo de instalador.

Diagnóstico de los problemas más comunes

Salta el diferencial

Significa que hay una fuga de corriente, y eso es exactamente lo que debe hacer. No lo fuerces ni lo sustituyas por uno de mayor sensibilidad: busca la causa.

  1. Baja todos los magnetotérmicos.
  2. Sube el diferencial. Si vuelve a saltar sin nada conectado, el problema está en el propio cuadro o en el diferencial.
  3. Sube los magnetotérmicos uno a uno. El que lo haga saltar te dice en qué circuito está la fuga.
  4. En ese circuito, desenchufa todo y ve conectando aparato por aparato.

Las causas más frecuentes, por orden: un electrodoméstico con la resistencia perforada —lavadora, lavavajillas, termo eléctrico y calentador son los clásicos—, humedad en una caja de derivación o en una luminaria de exterior, y un cable pinzado.

Pista muy útil: si salta solo cuando llueve, mira las luces de exterior y las cajas de la terraza. Si salta solo con el agua caliente, es el termo.

Salta un magnetotérmico

Es otra cosa: sobrecarga o cortocircuito.

  • Si salta cuando enciendes varias cosas de mucho consumo a la vez, estás pidiendo más de lo que el circuito aguanta. Reparte el consumo.
  • Si salta siempre con un aparato concreto, ese aparato tiene un cortocircuito.
  • Si salta el IGA o el ICP, lo que superas es la potencia contratada. No es un problema de la instalación: o repartes el uso o contratas más potencia.

Un enchufe se calienta o está negro

Esto es urgente y no se deja para otro día. Un enchufe que calienta tiene una conexión floja o está sobrecargado, y esa es exactamente la situación que provoca un incendio. Deja de usarlo, baja el magnetotérmico y cámbialo o llama a un electricista.

Lo mismo con un olor a plástico caliente, con cualquier chisporroteo y con una regleta tibia.

Las luces parpadean

  • Si parpadea una sola: bombilla mal apretada, o un LED incompatible con un regulador.
  • Si parpadean todas a la vez cuando arranca un electrodoméstico: caída de tensión, normal si es puntual, preocupante si es constante.
  • Si parpadea todo sin motivo, llama a un electricista: puede ser una conexión floja en el cuadro, y eso calienta.

Las regletas y los ladrones

Un apartado propio porque es donde más gente se equivoca a diario.

  • Nunca encadenes una regleta a otra. Cada una suma consumo sobre el mismo enchufe.
  • Nada de aparatos de alto consumo en regleta: estufas eléctricas, radiadores, planchas, hervidores, microondas, secadores. Esos van directos a la pared. Las regletas están pensadas para electrónica.
  • Comprueba la potencia máxima impresa en la regleta y súmala mentalmente.
  • Desenróllala del todo si es de cable enrollado: enrollada se calienta.
  • No la metas bajo una alfombra ni detrás de un mueble aplastada.
  • Y una buena práctica: cualquier aparato térmico, directo a su enchufe y sin adaptadores apilados.

Cuándo renovar la instalación

Señales de que tu instalación se ha quedado corta y toca una revisión seria:

  • No hay toma de tierra.
  • Hay fusibles de porcelana en lugar de magnetotérmicos.
  • No hay diferencial.
  • Cables con aislamiento de tela o goma agrietada.
  • Un solo circuito para toda la casa.
  • Pocos enchufes y regletas por todas partes, que es el síntoma más visible.
  • Enchufes sin toma de tierra en cocina o baño.
  • Más de 30 o 40 años sin revisar.

Una instalación de vivienda actual se organiza en circuitos independientes —iluminación, enchufes generales, cocina y horno, lavadora y lavavajillas, aire acondicionado— precisamente para que un problema en uno no deje la casa a oscuras.

Si alguien recibe una descarga

  1. No lo toques si sigue en contacto con la corriente.
  2. Corta la electricidad en el cuadro, o separa a la persona con algo aislante y seco, como un palo de madera.
  3. Llama al 112.
  4. Si no responde o no respira, inicia reanimación si sabes.
  5. Acude a urgencias aunque parezca estar bien. Una descarga puede provocar alteraciones del ritmo cardíaco horas después, y por eso hay que valorarlo siempre.

En resumen

Puedes cambiar enchufes, interruptores, lámparas y bombillas, siempre bajando el magnetotérmico y verificando con buscapolos que no hay tensión, y sin dejar nunca la tierra desconectada. No toques el cuadro, ni añadas circuitos, ni nada antes del contador: eso necesita instalador autorizado y boletín, y sin él tienes un problema con el seguro. Si salta el diferencial, hay una fuga y hay que buscarla bajando todo y subiendo circuito por circuito. Y dos cosas para hoy: etiqueta los magnetotérmicos y pulsa el botón de test del diferencial, porque es tu principal protección y nadie comprueba que siga funcionando.

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