Cómo reparar una manguera de jardín que pierde agua

Cómo arreglar una manguera rociadora
Índice
  1. Primero: localizar la fuga exacta
  2. Fuga en el racor del grifo
  3. Fuga en el conector de la manguera
  4. Pinchazo en mitad de la manguera
    1. Agujero pequeño: parche
    2. Agujero grande o zona reventada: empalme
  5. La pistola o la lanza
  6. Por qué se estropean
  7. Cómo hacer que dure
  8. Cuándo ya no merece la pena
  9. En resumen

Una manguera que gotea por el grifo, que suelta agua por un pinchazo o cuya pistola ha dejado de cerrar es, casi siempre, un arreglo de cinco minutos con piezas que cuestan poco. Tirarla y comprar otra es lo que hace la mayoría, y rara vez hace falta.

Primero: localizar la fuga exacta

Parece obvio y no lo es, porque el agua corre por la goma y sale varios palmos más allá del agujero.

  1. Extiende la manguera completamente, en una superficie seca —una acera, una terraza— y sin dobleces.
  2. Abre el grifo con la pistola cerrada, para que quede en presión.
  3. Recórrela de principio a fin buscando el punto exacto donde brota.
  4. Márcalo con un rotulador o una cinta, en cuanto lo veas. En cuanto cierres el agua dejará de ser evidente.

Comprueba también las dos uniones y la pistola, que es donde está el problema más veces de lo que parece.

Fuga en el racor del grifo

Es la más común y la más fácil.

  • Mira la junta de goma dentro del conector. Si está aplastada, agrietada o directamente no está, cámbiala. Cuestan céntimos y se venden en paquetes.
  • Si la rosca del grifo gotea, enrolla cinta de teflón en la rosca macho, tres o cuatro vueltas en el sentido de enroscado.
  • No aprietes con alicates. Los conectores son de plástico y se agrietan; a partir de ahí ya no hay junta que lo arregle.

Fuga en el conector de la manguera

Si el empalme rápido pierde o se sale solo, normalmente la goma del interior está dura o el conector ha perdido agarre.

Cambiar un conector es sencillo:

  1. Corta la manguera por encima del conector viejo, con un corte limpio y perpendicular. Un corte en diagonal no sella.
  2. Desenrosca la pieza del conector nuevo.
  3. Mete la manguera a fondo en el cuerpo. Si cuesta, mete el extremo en agua caliente un minuto: la goma se ablanda y entra sola.
  4. Aprieta la tuerca a mano, firme.

Un detalle que importa: los conectores tienen diámetros distintos, normalmente de 1/2, 5/8 o 3/4 de pulgada. Lleva un trozo de manguera a la tienda o mide el diámetro interior antes de comprar.

Pinchazo en mitad de la manguera

Hay dos formas de resolverlo, según el tamaño.

Agujero pequeño: parche

Se venden kits de parches para manguera, y también funcionan los de cámara de bicicleta.

  1. Seca la zona por completo.
  2. Lija ligeramente alrededor del agujero para dar agarre.
  3. Aplica el adhesivo y el parche, y presiona unos minutos.
  4. Deja curar el tiempo que indique, normalmente unas horas, antes de dar presión.

La cinta americana aguanta un rato y luego se despega con el agua. Para salir del paso, vale; como solución, no.

Agujero grande o zona reventada: empalme

Es lo más fiable y deja la manguera como nueva.

  1. Corta el tramo dañado, con cortes rectos a ambos lados.
  2. Compra un empalmador o unión de manguera del diámetro correcto.
  3. Introduce cada extremo a fondo y aprieta las abrazaderas.
  4. Prueba con presión antes de recogerla.

Si la manguera ha quedado corta, un empalme con dos conectores rápidos permite añadir un tramo nuevo.

La pistola o la lanza

  • Gotea con el gatillo suelto: suele ser cal o arenilla en el asiento de la válvula. Desmóntala, enjuágala y deja las piezas en vinagre si hay cal.
  • Cuesta accionarla: un poco de silicona en espray en el mecanismo. Nada de aceite.
  • Sale el chorro irregular: boquilla obstruida; un alfiler y vinagre.
  • Pierde por la unión: junta de goma del conector.

Las pistolas baratas tienen una vida corta y a menudo no compensa repararlas. Las de metal duran años.

Por qué se estropean

Casi siempre por las mismas tres cosas, y todas son evitables:

  • El sol. La radiación ultravioleta reseca y cuartea la goma. Una manguera que pasa el verano al sol dura una fracción de lo que duraría a la sombra.
  • El hielo. Si queda agua dentro y hiela, el hielo expande y revienta la goma por dentro. Las grietas aparecen en primavera y parecen espontáneas.
  • Los dobleces. Doblarla siempre por el mismo punto acaba partiendo la pared interior.

Cómo hacer que dure

  • Vacíala después de usarla. Desconecta, levanta un extremo y deja salir el agua.
  • Recógela en carrete o en círculos amplios, nunca doblada en ángulo.
  • Guárdala a la sombra, mejor bajo techo.
  • En invierno, adentro. Es la medida que más alarga su vida en zonas con heladas.
  • Cierra siempre el grifo al terminar: dejarla en presión todo el día fatiga las uniones.
  • No la arrastres por gravilla ni la pises con el coche.

Cuándo ya no merece la pena

Si al abrir el agua aparecen varios pinchazos a la vez, si la goma está cuarteada en toda su longitud o si se ha vuelto rígida y quebradiza, el material ha llegado al final. Reparar un tramo solo conseguirá que reviente en el siguiente.

Al comprar una nueva, fíjate en el número de capas o mallas: las de cuatro o cinco capas con refuerzo textil cuestan algo más y duran varias veces lo que una barata.

En resumen

Localiza la fuga con la manguera extendida y en presión, y márcala. Si pierde en el grifo, es la junta. Si pierde en medio, parche para un agujero pequeño y empalme para uno grande, siempre con cortes rectos. Y lo que más vida le da no es repararla: es vaciarla al terminar y guardarla a la sombra.

Te puede interesar:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario y garantizar un funcionamiento eficiente. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas todas las cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Leer mas...