Calidad del aire en casa: qué lo carga y cómo ventilar bien

Cómo funciona la contaminación del aire interior
Índice
  1. Qué carga el aire de una vivienda
    1. Humedad y CO₂
    2. Compuestos orgánicos volátiles
    3. Productos de limpieza
    4. Combustión
    5. Partículas, polvo y ácaros
    6. Radón
    7. Moho
  2. Lo que de verdad funciona: ventilar bien
    1. Los momentos clave
  3. Controlar la humedad
  4. Sobre los purificadores de aire
  5. Y sobre las plantas
  6. Lo que puedes hacer esta semana
  7. En resumen

Pasamos dentro de casa la mayor parte del día, y el aire de dentro suele estar más cargado que el de la calle. No porque entre contaminación de fuera, sino porque dentro se genera: al cocinar, al limpiar, al ducharse, al respirar, y por lo que desprenden los propios muebles y materiales.

La buena noticia es que casi todo se resuelve con dos cosas muy sencillas, y que son gratis.

Qué carga el aire de una vivienda

Humedad y CO₂

Una persona exhala entre un cuarto de litro y medio litro de agua cada noche, y una familia genera varios litros al día entre duchas, cocina y tender la ropa dentro. Esa humedad es la que provoca condensación en las ventanas y moho en las esquinas frías.

El CO₂ no es tóxico a los niveles de una casa, pero es un buen indicador: si sube mucho, significa que el aire no se está renovando y que todo lo demás también se está acumulando. Es lo que explica el dolor de cabeza y el sueño pesado en un dormitorio cerrado.

Compuestos orgánicos volátiles

Los sueltan las pinturas y barnices recién aplicados, los adhesivos, los tableros aglomerados y de contrachapado —por las resinas—, los muebles nuevos, los ambientadores, las velas perfumadas y muchos productos de limpieza. El olor a «mueble nuevo» o a «casa recién pintada» es literalmente eso.

Lo práctico: elige pinturas de bajo contenido en COV, y cuando entre un mueble nuevo o se pinte una habitación, ventila a fondo durante días, no un rato.

Productos de limpieza

Aquí hay dos avisos serios:

  • No mezcles lejía con amoniaco ni con limpiadores que lo contengan: se genera un gas tóxico que manda gente al hospital cada año.
  • No mezcles lejía con vinagre ni con ningún antical o producto ácido: desprende cloro.

Y ventila siempre mientras limpias, especialmente el baño, que es el sitio pequeño y cerrado donde se usan los productos más fuertes.

Combustión

Cocinar con gas, una estufa de butano, una chimenea o una caldera generan óxidos de nitrógeno, partículas finas y, si la combustión es incompleta, monóxido de carbono. Esta es la parte verdaderamente peligrosa, y la regla es inflexible: no se tapan nunca las rejillas de ventilación de la cocina ni del cuarto de la caldera, y si hay cualquier aparato de combustión en casa, hace falta un detector de monóxido.

La campana extractora de la cocina es, en este sentido, un equipo de salud y no solo de olores. Si la tuya recircula en lugar de extraer al exterior, abre la ventana al cocinar.

Partículas, polvo y ácaros

El polvo doméstico lleva fibras, piel, pelo de mascotas, restos de ácaros y lo que entra en los zapatos. No es tóxico, pero es la causa principal de las alergias respiratorias en casa.

Radón

Un gas radiactivo natural que sale del subsuelo, sobre todo en zonas graníticas: Galicia, el oeste de Castilla y León, Extremadura, la sierra de Madrid. Se acumula en plantas bajas y sótanos. Si vives en una zona de riesgo, merece la pena medirlo con un detector doméstico: es barato y la solución pasa por ventilar la planta baja y sellar el contacto con el terreno.

Moho

No aparece por casualidad: aparece donde hay humedad. Si tienes moho, el problema no es el aire, es el agua, y hay que encontrar de dónde sale antes de limpiar nada.

Lo que de verdad funciona: ventilar bien

Y «bien» no es tener una ventana entreabierta todo el día, que enfría la casa sin renovar gran cosa. Lo eficaz es la ventilación cruzada:

  1. Abre ventanas en lados opuestos de la vivienda, y las puertas interiores.
  2. Cinco o diez minutos bastan para cambiar todo el aire.
  3. Dos o tres veces al día, y una de ellas al levantarse.

La ventaja en invierno es grande: en esos pocos minutos se renueva el aire pero las paredes y los muebles no se enfrían, así que la casa recupera la temperatura enseguida. Tener una ventana abierta dos horas, en cambio, enfría la estructura y eso sí cuesta dinero.

Los momentos clave

  • Al levantarse, con las sábanas retiradas, para que el dormitorio y el colchón suelten la humedad de la noche.
  • Durante y después de cocinar, con la campana en marcha.
  • Después de la ducha, con el extractor o la ventana, hasta que desaparezca el vaho.
  • Mientras limpias.
  • Si tiendes la ropa dentro, en la habitación donde esté y con la puerta cerrada al resto.

Controlar la humedad

El objetivo es mantenerla entre el 40 y el 60 %. Un higrómetro cuesta poco y es la forma de dejar de adivinar.

  • Por encima del 60 %: aparecen moho y ácaros. Ventila más, usa el extractor del baño, no tiendas dentro y, si hace falta, un deshumidificador.
  • Por debajo del 40 %, típico con calefacción fuerte en invierno: garganta seca, ojos irritados, mocos, y muebles de madera y parqué que abren juntas. Un humidificador o simplemente reducir un grado la calefacción lo corrigen.
  • Por debajo del 50 % los ácaros no prosperan, porque no beben: absorben agua del aire. Si hay alergia en casa, este es el dato más útil de todo el artículo.

Sobre los purificadores de aire

Sirven, pero conviene saber para qué:

  • Un filtro HEPA de verdad retiene partículas: polen, polvo fino, alérgenos, humo. Si hay alergia o asma en casa, en el dormitorio se nota.
  • No eliminan CO₂ ni humedad. Un purificador no sustituye a abrir la ventana, por mucho que lo sugiera la publicidad.
  • Para olores y COV hace falta además filtro de carbón activo, y hay que cambiarlo.
  • Dimensiónalo a los metros cuadrados de la habitación, y mira el ruido, porque si molesta se acaba apagando.
  • Evita los generadores de ozono. El ozono es un irritante respiratorio y no debe usarse en espacios habitados.
  • Cambia los filtros cuando toca: un filtro saturado deja de filtrar.

Y sobre las plantas

Siendo honestos: la idea de que unas plantas purifican el aire de una casa viene de experimentos hechos en cámaras cerradas de laboratorio. Para que el efecto fuera apreciable en un salón real harían falta decenas de plantas por habitación.

Ten plantas porque son bonitas y sientan bien, no como sistema de ventilación. Y vigila que no se riegue en exceso, porque la tierra permanentemente mojada sí añade humedad y puede generar moho en la superficie del sustrato.

Lo que puedes hacer esta semana

  • Ventilación cruzada, diez minutos, dos veces al día.
  • Un higrómetro y mantener la humedad entre el 40 y el 60 %.
  • Felpudo y, si puede ser, descalzarse al entrar: reduce de verdad el polvo y lo que entra con él.
  • Campana en marcha siempre al cocinar, y ventana abierta si recircula.
  • Extractor del baño hasta que no quede vaho.
  • Menos ambientadores y velas perfumadas. Lo que hacen es tapar el olor añadiendo compuestos, no limpiar el aire.
  • Aspirar con filtro HEPA en lugar de barrer, que levanta el polvo.
  • Detector de monóxido si hay cualquier aparato de combustión.
  • No tapar nunca las rejillas de ventilación, por frío que haga.

En resumen

El aire de casa se carga desde dentro, y la solución no es un aparato: es ventilación cruzada diez minutos dos veces al día, que renueva todo el aire sin enfriar la casa. Mantén la humedad entre el 40 y el 60 % con un higrómetro de unos pocos euros, y por debajo del 50 % si hay alergia. Un purificador con HEPA ayuda con las partículas pero no sustituye a abrir la ventana. Y lo único que no admite matices: nunca mezcles lejía con amoniaco ni con vinagre, y nunca tapes las rejillas de ventilación de la cocina o la caldera.

Te puede interesar:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario y garantizar un funcionamiento eficiente. Al utilizar nuestro sitio web, aceptas todas las cookies de acuerdo con nuestra política de cookies. Leer mas...